Inversión minera en Perú vive su mayor impulso en una década marcada por la reactivación de proyectos postergados La reanudación de Tía María, iniciativa de Southern Copper que arrastraba años de retraso, coincide con la hoja de ruta minera del gobierno para este año, la cual contempla ocho proyectos por US$ 7.619 millones. Noticias destacadas El sector minero peruano vive su mayor impulso de inversiones en una década.

En medio de un ciclo político aún incierto, con una primera vuelta electoral que todavía no entrega una definición clara, la minería se ha consolidado como uno de los principales motores de la economía andina. Así lo refleja la hoja de ruta presentada por el Ministerio de Energía y Minas (Minem) para 2026, que contempla la puesta en marcha de ocho proyectos por US$ 7.619 millones y una meta de producción de 2,8 millones de toneladas métricas finas de cobre.

A ello se suman las primeras cifras del año. Según el Minem, en febrero la producción de cobre peruana creció 2,9% interanual, a 223.263 toneladas métricas, reforzando las expectativas de un nuevo ciclo para el principal metal de exportación del país.

En ese contexto de renovado dinamismo, el gobierno peruano autorizó a Southern Copper Corporation el inicio de la primera etapa de explotación de Tía María, en Arequipa, proyecto que contempla una inversión de US$ 1.800 millones y que se ha convertido en una de las iniciativas más emblemáticas y controvertidas de la minería peruana. La decisión se produjo luego de que el Consejo de Minería declarara la nulidad de una autorización previa y ordenara una nueva revisión técnica del proyecto, tras identificar observaciones pendientes vinculadas al diseño de botaderos y al cronograma de ejecución.

Posteriormente, la empresa presentó una versión modificada del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), que contempla el uso de agua desalinizada de mar como fuente hídrica para las operaciones. Sin embargo, la iniciativa arrastraba años de retraso por la oposición de comunidades agrícolas del valle de Tambo, que habían advertido riesgos para los recursos hídricos y la actividad agrícola.