El petróleo vivió una jornada de dos tiempos este jueves. Durante las primeras horas, los precios caían empujados por señales de normalización en el tránsito por el estrecho de Ormuz. Luego, todo cambió: un funcionario estadounidense confirmó que Irán atacó un buque de carga en las cercanías de Dahit, en las costas de Omán, y los mercados respondieron de inmediato.

El crudo WTI (West Texas Intermediate, el referente del mercado norteamericano) subió más de 2% hasta los 71,92 dólares por barril. El Brent, cotizado en Londres y el referente para las importaciones chilenas, avanzó 2,1% hasta los 75,26 dólares. Ambos habían estado en terreno negativo durante casi toda la sesión.

El estrecho de Ormuz es la vía marítima más estratégica para el comercio global de crudo, y cualquier amenaza sobre esa ruta tiene efecto directo en los precios mundiales. Lo que complica el cuadro es que Estados Unidos e Irán habían alcanzado un memorándum de entendimiento (un acuerdo marco) para reabrir precisamente esa vía, después de que Teherán la cerrara al inicio del conflicto con Israel.

Gracias a ese acuerdo, más de 20 petroleros con aproximadamente 35 millones de barriles habían cruzado el estrecho desde su reapertura, según datos de la firma de monitoreo comercial Kpler, citados por la cadena CNBC. Esas embarcaciones, de banderas no iraníes, habían permanecido varadas en el Golfo Pérsico durante más de tres meses. La mayoría tiene previsto llegar a puertos en Asia a principios de agosto.

El funcionario que confirmó el ataque reconoció que determinar si la acción viola el memorándum dependerá de la posición que adopte la Casa Blanca. Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por su sigla en inglés) advirtió que el paso seguro por el estrecho solo se permitirá a través de las rutas que Teherán designe, y que los buques que no acaten esas instrucciones "enfrentarán acciones".