El Clásico Mundial de Béisbol 2026 ha estado lleno de emociones y momentos para el recuerdo, pero el tercer encuentro del Grupo B entre México y Estados Unidos dejó una escena inesperada. Durante el partido, Randy Arozarena extendió la mano para saludar a su compañero en los Seattle Mariners, Cal Raleigh, y el receptor estadounidense lo ignoró.

El gesto generó polémica y especulaciones sobre un posible conflicto personal. Un día después, Raleigh decidió hablar y explicar lo sucedido.

En entrevistas con la prensa de Seattle y declaraciones oficiales, dejó claro que no hubo mala intención, sino un tema de concentración en plena competencia internacional. “No hay problema, quiero a Randy” El primer mensaje de Raleigh fue directo y buscó apagar cualquier rumor de distanciamiento entre él y Randy.

  • “No hay ningún problema. Quiero mucho a Randy.

Cuando volvamos a Seattle, es mi hermano, es familia.” - El mánager de los Mariners, Dan Wilson, respaldó la versión: “Sé que nuestro equipo se quiere profundamente. Ese es uno de los ingredientes clave que tenemos en ese clubhouse.” De esta manera, al menos en cuanto a la versión del jugador y el mánager, la relación entre ambos jugadores sigue intacta y que el gesto no fue personal, sino parte de la tensión competitiva.