El capital de riesgo volvió a fluir hacia las startups chilenas con una intensidad que no se veía desde los años de la pandemia. Según el Impact Report 2026 de la Asociación Chilena de Venture Capital (ACVC), la organización que agrupa a los principales fondos del país, la inversión en emprendimientos locales alcanzó los US$813 millones en 2025, frente a los US$311 millones registrados el año anterior. El dato acerca al país a su mejor marca histórica: los US$898 millones invertidos en 2023.

El salto, sin embargo, no es del todo homogéneo. Una sola ronda concentra buena parte del entusiasmo estadístico: los US$308 millones que levantó Runway, una startup de inteligencia artificial generativa cofundada por dos chilenos y especializada en video generativo y modelos multimodales, aunque con sede en Estados Unidos. Si se descuenta esa operación, el total invertido en Chile llegaría de todas formas a US$505 millones, un 62% más que en 2024. Una cifra que, por sí sola, también marca recuperación.

"Este salto se explica por varias razones. A nivel global, la inversión de venture capital está recuperándose con fuerza, alcanzando su punto más alto desde 2022", señala Magdalena Guzmán, directora ejecutiva de la ACVC. La ejecutiva apunta a otro factor estructural: los fondos chilenos acumularon durante años lo que la industria llama dry powder, capital comprometido pero aún no desplegado, y ahora enfrentan los plazos pactados con sus aportantes. El reloj apremia.

Los números del informe revelan también un cambio de mentalidad entre los inversionistas. En 2025 se cerraron 274 rondas de inversión, un 21% menos que el año anterior. Pero el ticket promedio se disparó a US$2,9 millones, un 231% más que en 2024. Menos apuestas, más convicción. Esa lógica se repite a escala global y regional: los fondos prefieren concentrar su capital en pocas empresas antes que dispersarlo en decenas de rondas pequeñas.

La distribución de los montos lo confirma. Las rondas menores a US$300 mil cayeron del 55% al 27% del total entre 2024 y 2025. En el extremo opuesto, las rondas de US$10 millones o más casi se triplicaron: pasaron de 5 a 14 en el mismo período. Según Guzmán, el incremento en los montos por ronda es la característica más distintiva del ciclo de recuperación actual.