Iglesia Los Dominicos recupera puertas y veletas luego del temporal de 2025 y rayado de grafitis El lugar, declarado Monumento Histórico en 1983, supuestamente fue refugio de Manuel Rodríguez durante la Reconquista. Ahora, luego del trabajo de una oficina de arquitectos, vuelve a estar en óptimas condiciones tras una serie de hechos que la tenían maltrecha.
Se trata de una de las iglesias más antiguas que existen en Chile. La Iglesia San Vicente Ferrer, perteneciente a la Orden de Predicadores (Padres Dominicos), comenzó su historia a fines del siglo XVIII.
Esto ocurrió cuando el matrimonio formado por Juan Gainsborough y su esposa construyeron una capilla en la antigua hacienda Apoquindo, ubicada en el lugar, en conmemoración de sus dos hijos fallecidos. Un rasgo distintivo del pequeño templo fueron sus dos torres coronadas con cúpulas de cobre y dos veletas con figuras infantiles, levantadas en homenaje a sus dos hijos.
En 1803, tras enviudar, Gainsborough donó a la Orden de los Dominicos la capilla, junto con la torre, la sacristía, la casa y el patio de la hacienda, estableciendo como condición que se mantuviera el templo. Más tarde, en 1847, se llevó a cabo una reconstrucción de éste, otorgándole la apariencia que mantiene hasta la actualidad.
En 1983, la iglesia y otras construcciones anexas fueron declaradas Monumento Histórico. Debido a su antigüedad y el paso del tiempo, la iglesia ha sufrido una serie de desperfectos, los que cada cierto tiempo deben ser reparados.