Columna de J.J. Jinks: La otra batalla cultural Progresivamente nos habíamos acostumbrado a no cumplir con las normas mínimas de convivencia -pagar la micro- o cumplir las deudas de financiamiento universitario donde el Estado hacía de aval como en el caso del CAE.

El Gobierno se ha mantenido inconmovible. Cumplir lo pactado, cumplir lo adeudado, cumplir la ley.

Noticias destacadas No hubo entrevista, foro o debate al que asistiera José Antonio Kast como candidato en que no se le preguntara por la batalla cultural. Era, en teoría, su flanco débil, una posición personal conservadora que parecía desacoplarse del liberalismo de la sociedad chilena de los últimos años en lo que respecta a los llamados temas valóricos.

Hasta el hartazgo se le preguntó qué haría en temas como matrimonio y adopción homosexual, aborto por las tres causales, entre otros. El candidato, con habilidad, decidió despejar la cancha señalando que el país sabía lo que él pensaba al respecto, pero que nada de esto sería parte de su gobierno dado que había otras urgencias -las famosas emergencias- de las cuales ocuparse.

Lleva poco tiempo en el poder, pero en eso ha cumplido a pie juntillas, los temas valóricos no han sido parte de la agenda. Pero eso no significa que no esté dando una batalla cultural.