Cómo el hantavirus se convirtió en una preocupación mundial Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció la detección de un brote de la cepa Andes de este virus a bordo del crucero MV Hondius a principios de mayo, la incertidumbre sobre la posibilidad de nuevos contagios se expandió rápidamente. De esta forma, el patógeno endémico de Chile y Argentina pasó a ser un tema de discusión en todo el mundo.
Para saber cómo tratar la infección, las autoridades de salud globales acudieron a expertos de esos países. Un correo electrónico de la OMS con el asunto “Reunión Clínica”.
Eso fue lo que vio Pablo Vial en su bandeja de entrada a principios de mayo, poco después de que el organismo de salud anunciara que el brote infeccioso del crucero MV Hondius causante de tres fallecimientos había sido identificado con una cepa de hantavirus. El infectólogo chileno no se sorprendió al ver la invitación, ya que ha dedicado gran parte de su carrera a estudiar el patógeno.
De la noche a la mañana, su campo de estudio cobró interés global. A diferencia de los hantavirus que se encuentran en otras partes del mundo, la cepa Andes presente en Chile y Argentina es la única con capacidad de transmisión persona a persona.
Presente desde Atacama hasta Magallanes, la enfermedad registra 1.461 casos y 458 fallecimientos en el país desde 1996, según comenta Vial. Su reservorio natural es el ratón de cola larga, por medio de cuyas secreciones en el polvo se suele transmitir la enfermedad, que genera un síndrome cardiorrespiratorio con altos índices de mortalidad.