La tramitación de la mega reforma del gobierno entra en una nueva fase. El senador Iván Flores, de la Democracia Cristiana, fue claro. El Ejecutivo ya no puede evitar la negociación: la votación del proyecto será norma por norma. "No es una cosa de voluntad, está obligado a conversar", dijo Flores a G5 Noticias.
El punto de quiebre está en cómo se votará el proyecto. La DC había solicitado desde el inicio que el texto se separara. El partido señalaba estar disponible para aprobar los capítulos de reconstrucción, modificaciones administrativas y de permisología. El gobierno rechazó ese mecanismo durante la votación en general, lo que derivó en el rechazo del proyecto completo.
Para Flores, la razón de ese rechazo es directa: al Ejecutivo solo le interesaba la parte tributaria. Sostiene que la rebaja de impuestos implicará una merma importante para las arcas fiscales. Eso complicaría el financiamiento del gasto social. La duda que plantea es si los empresarios beneficiados invertirán los recursos o simplemente los ahorrarán.
La DC ha mantenido una postura crítica frente al gobierno del presidente José Antonio Kast desde sus primeros meses. Flores ya había cuestionado la primera Cuenta Pública del Mandatario, alertando sobre los recortes en salud y la incertidumbre generada en la ciudadanía.
Con la votación artículo por artículo, hay normas que requerirán quórum calificado. Eso incrementa la presión sobre el oficialismo para buscar acuerdos. El senador distingue entre decir que se quiere negociar y sentarse efectivamente a acordar. "Contestan nada, no dicen nada, no arreglan nada, se paran y se van", resumió Flores. Así describió la actitud que el Ejecutivo ha tenido, a su juicio, en las instancias de diálogo previas.
