Un documento escrito a mano puso en marcha el pedido. El expresidente peruano Alejandro Toledo, de 80 años, autorizó a su abogado a preparar una solicitud formal de indulto humanitario, argumentando que su situación en la cárcel es insostenible. Cumple en prisión dos condenas vinculadas al caso Odebrecht, la mayor red de sobornos corporativos que tocó a América Latina.

En 2024, un tribunal peruano lo condenó a 20 años y 6 meses de prisión por recibir pagos de la constructora brasileña Odebrecht, empresa que sobornó a funcionarios de múltiples países de la región para obtener contratos de obras públicas. En 2025, una segunda sentencia fijó una pena de 13 años y 4 meses, por las compras de inmuebles que realizó en Perú con ese dinero. Toledo fue extraditado desde Estados Unidos en 2023 para enfrentar ambos procesos.

En una nota manuscrita con fecha del 24 de junio, el exmandatario escribió: "Autorizo al doctor Carlos Torres Caro, abogado, a preparar un texto de solicitud de indulto pues mi situación de salud es grave y lo amerita". Su abogado Torres distribuyó el documento a varios medios peruanos.

Hace dos semanas, su esposa Eliane Karp ya había pedido lo mismo desde Israel, donde reside. Karp enfrenta cargos de lavado de activos en Perú y es considerada prófuga por la justicia de ese país. Afirmó que Toledo padece problemas cardíacos y urológicos. "Es un hombre que se puede morir en la cárcel sin tener la posibilidad de defenderse", dijo al canal peruano Panamericana. El propio Toledo declaró, en una audiencia judicial reciente, que no sabe "cuántos días" tiene de vida.

La solicitud llega en un momento políticamente delicado para Perú. El 7 de junio, Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori y líder del partido Fuerza Popular, ganó las elecciones presidenciales. Karp le pidió públicamente clemencia para su esposo. "Le pediría a Keiko Fujimori que sean seres humanos y tengan clemencia con mi esposo, lo manden a su casa y a la clínica que necesita", declaró.

La historia entre Toledo y los Fujimori es de abierta rivalidad. Fue Toledo quien encabezó las protestas masivas que forzaron la salida de Alberto Fujimori del gobierno en el año 2000. Ahora, si el pedido de indulto prospera, la decisión recaerá en Keiko Fujimori, quien asume la presidencia el próximo 28 de julio.