El martes, mientras el Senado se preparaba para votar la acusación constitucional contra Nicolás Grau, exministro de Hacienda del gobierno de Gabriel Boric, la sesión partió con una disputa procedimental. La senadora Vanessa Kaiser, del Partido Nacional Libertario (PNL), pidió por reglamento que su colega Vlado Mirosevic, del Partido Liberal (PL), se inhabilite de participar en la votación.

El argumento de Kaiser fue directo: Mirosevic ya habría adelantado públicamente su posición sobre el caso antes de la sesión. La parlamentaria por La Araucanía citó como precedente al senador Juan Antonio Cruz-Coke, quien se inhabilitó voluntariamente en el mismo proceso tras reconocer que había emitido comentarios previos. "Ya vimos un ejemplo de seriedad y fair play en esta misma sala", sostuvo Kaiser, pidiendo formalmente que el secretario de la corporación informara sobre las reglas de inhabilitación por emitir juicios anticipados.

"En un momento de profunda distancia y decepción ciudadana con nuestras instituciones, lo mínimo que nos corresponde es asegurar un proceso limpio y transparente. Romper la imparcialidad del jurado destruye la poca fe pública que nos queda ante la gente", añadió.

Paulina Núñez, presidenta del Senado, respondió que la mesa no tiene atribuciones para pronunciarse sobre ese tipo de solicitudes. Luis Rojas, secretario de la corporación, aclaró que la ley orgánica del Congreso establece causales de inhabilidad vinculadas a intereses personales o familiares directos, no a declaraciones públicas previas. Señaló, además, que ese impedimento no rige cuando se trata del ejercicio de atribuciones exclusivas de cada cámara, como es el caso de una acusación constitucional.

La acusación contra Grau fue presentada por parlamentarios de oposición y debía votarse este martes en el Senado. Si se aprueba, implica la destitución del exsecretario de Estado y su inhabilidad por cinco años para ejercer cargos públicos.