Director ejecutivo de Toyota Chile: “Antes esperábamos a que nos compraran un auto: hoy hay que salir a venderlo” Pese al alza de los combustibles, el primer semestre fue positivo para la marca japonesa de autos, sus ventas subieron levemente y elevaron su participación de mercado. Para la segunda parte del año auguran un crecimiento más bien débil para la industria, que podría recuperarse en 2027, pero en niveles bajos, pues el mercado ya no es lo que era: está más maduro y las marcas, más que crecer, lo que intentan es retener.

A fines del año pasado, la Asociación Nacional Automotriz (Anac) proyectaba que en 2026 se vendería del orden de los 335 mil autos en Chile, un 8% más que el año anterior. Pero la guerra en Irán y la consecuente alza en los precios de los combustibles y la inflación provocó un freno en las auspiciosas expectativas del rubro.

Salvo en algunos casos. En Toyota dicen que pese a que el resto de la industria sí fue golpeada, sus números no se vieron afectados.

Y son cifras relevantes, tomando en cuenta que desde hace tres años es la marca de autos más vendida en Chile. La contingencia de los combustibles, en todo caso, vino sólo a ratificar el pronóstico conservador de crecimiento del mercado chileno que tenía la japonesa.

“Este año va a ser un poco plano, va a haber un leve crecimiento”, dice Ignacio Funés, director ejecutivo de Toyota Chile, importador que no es filial del grupo Toyota sino que es 100% propiedad de otro conglomerado nipón, Mitsui. “A futuro, creo que el mercado no va a tener esos saltos tan grandes: va a seguir creciendo, pero más o menos siguiendo la misma tendencia que ahora”, acota.