La imagen de la princesa Mette-Marit con máquina de oxígeno en el Día Nacional de Noruega evidencia su delicado estado de salud La esposa del príncipe Haakon, que ha reducido su agenda por la fibrosis pulmonar que se le diagnosticó en 2018, necesitó la ayuda del dispositivo médico y de una silla para descansar durante una de las jornadas más importantes para la familia real Cada 17 de mayo, la familia real noruega se convierte en protagonista de los actos celebrados durante el Día Nacional de Noruega. Es una tradición que sus miembros aparezcan en el balcón del palacio real de Oslo, con el objetivo de mostrar una imagen de unión.

Pero este año, la celebración se ha visto empañada por la ausencia de Ingrid de Noruega —segunda en la línea de sucesión— y la inminente sentencia a Marius Borg, prevista para el próximo 15 de junio. La princesa Mette-Marit acaparó todas las miradas durante la jornada, pues en los últimos meses a los problemas legales de su primogénito se han sumado las informaciones sobre su vinculación con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein.

Además, este domingo mostraba una imagen de fragilidad algo inusual que confirma el delicado momento de salud que también está atravesando. Como cada año, la fiesta nacional de Noruega comienza en el palacio de Skaugum, residencia oficial de los herederos al trono en Oslo.

Desde la puerta, la familia —sin los reyes Harald y Sonia— asiste a un desfile infantil en su honor. Los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit suelen protagonizar este acto acompañados de sus dos hijos en común, Ingrid y Sverre Magnus.

En esta ocasión, la segunda en la línea de sucesión al trono fue la gran ausente de la fiesta porque se encuentra en Sídney (Australia), terminando su primer curso en Ciencias Sociales. Sin embargo, lo más comentado de ese primer acto de la jornada fue la aparición de Mette-Marit con una máquina de oxígeno por la fibrosis pulmonar que padece desde 2018.