EL CAMPO ENVEJECE EN EL LIMARÍ Agricultores advierten falta de relevo generacional y abandono de pequeñas parcelas Por: Martha Hecherdorsf El envejecimiento del campo se ha transformado en una preocupación creciente entre pequeños agricultores y dirigentes campesinos del Limarí. En distintos sectores rurales de la provincia advierten que cada vez son menos los jóvenes que permanecen ligados a la tierra, mientras productores mayores continúan trabajando pequeñas parcelas, muchas veces con escaso apoyo familiar o mano de obra.
A este escenario se suman la escasez hídrica, el alza de costos, la baja rentabilidad y el desgaste físico de quienes aún sostienen predios históricamente vinculados a la economía rural local. Uno de los testimonios que refleja esta realidad es el de Ricardo Villalón, agricultor de Tulahuén y representante de pequeños agricultores, quien asegura que él mismo es ejemplo de este fenómeno.
“Trabajo solo”, afirmó, al detallar que mantiene diversos cultivos, pero reconoce que cada vez es más difícil encontrar personas dispuestas a trabajar en el campo. Según Villalón, la pérdida de rentabilidad ha sido determinante.
En su sector, recordó, antiguamente existía una producción mucho mayor de uva pisquera y otros productos asociados a la vida agrícola tradicional. Sin embargo, con el paso de los años, la sequía y la menor actividad productiva han provocado una fuerte disminución.
“La agricultura aquí está totalmente deprimida”, sostuvo, agregando que hoy “con los dedos de una mano” se pueden contar los agricultores que siguen produciendo activamente. El dirigente también apuntó a la falta de atractivo económico para las nuevas generaciones.