La madrugada del martes, mientras cargaba combustible en un servicentro de San Bernardo, un conductor fue abordado por un grupo armado que le robó el vehículo, la billetera y todas sus pertenencias. Horas después, ese mismo grupo sería señalado como responsable de la encerrona que dejó muerto a Alejandro Águila, un niño de 12 años.

El testimonio de la víctima, cuya identidad fue reservada, fue difundido este miércoles por T13 Central. Su relato permite reconstruir los primeros movimientos de la banda durante esa noche y ver con qué nivel de organización operaban antes de la tragedia.

El conductor contó que al principio no percibió la amenaza. "Sentí como la presencia de un brazo dentro, y yo pensé que era nuevamente para cobrar el pago que no se había procesado", recordó. Lo que vino después fue un asalto en regla: mientras uno de los delincuentes lo obligaba a descender del vehículo cuchillo en mano, otros registraban la camioneta y le quitaban sus pertenencias.

Hubo un detalle que le quedó grabado. Uno de los asaltantes parecía fijado en sus accesorios personales. "Había uno como que se obsesionó, con los aros o no sé (...) era el más bajo, el que en todo momento tenía el cuchillo cerca mío", relató. "Me empezó a pedir los aros y me quitaron todo lo demás que tenía, la billetera, las llaves del auto".

Lo que más impresionó a la víctima fue la frialdad con que actuaron. "En todo momento era amenaza, amenazas de muerte, los otros también gritaban", dijo. Describió también la seguridad que mostraban: "El del cuchillo se notaba que no tenía miedo, que ya era algo habitual. El que se tiró a ver si había un cortacorriente, también se notaba que no era su primera vez".

Según informó T13, el conductor se enteró horas más tarde de que sus atacantes eran señalados como los responsables de la encerrona en que murió Alejandro Águila, criado en Puente Alto y fanático del club de fútbol Colo-Colo. Desde esa madrugada, según relató, una idea no lo abandona.