Un misil lanzado la madrugada de este sábado contra Israel, según el Ejército de ese país, hizo entrar en la escena del conflicto regional a Yemen, horas después de que los hutíes, que controlan gran parte de su territorio, amenazaran con pasar a la ofensiva en apoyo a Irán. Justo cuando se cumple un mes del inicio de la guerra, lanzada por Estados Unidos e Israel contra Teherán, el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo sentirse "decepcionado" por la OTAN y su falta de apoyo a las operaciones de la Casa Blanca en Medio Oriente.

¿Yemen se suma al conflicto? Las Fuerzas de Defensa de Israel aseguraron haber detectado un misil lanzado hacia su territorio desde Yemen, el primero enviado desde este país en el marco del conflicto reciente.

Horas antes, los hutíes -aliados de Irán que controlan gran parte de Yemen, incluida la capital Saná- amenazaron con involucrarse en la guerra en caso de que nuevos actores se unieran a Estados Unidos e Israel en su ofensiva, o en caso de que el mar Rojo fuera usado para atacar a Irán. El vocero militar del grupo, Yahya Sarea, dijo que las fuerzas hutíes tienen "las manos en el gatillo".

Durante la guerra en Gaza, los hutíes lanzaron más de 1.800 ataques contra Israel en apoyo a Palestina, según las cifras proporcionadas por los insurgentes yemeníes. El "estrecho de Trump" Trump afirmó que Arabia Saudí y otros de sus "aliados" de Medio Oriente como Kuwait, Catar, Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han "hecho más" en la guerra contra Irán que la OTAN, con la que está "muy decepcionado".

En su discurso, el líder republicano, a quien le gusta rebautizar lugares geográficos, le cambió el nombre al estrecho de Ormuz: "Estamos negociando ahora (con Irán) y sería genial si pudiésemos hacer algo, pero tienen que abrirlo. Tienen que abrir el estrecho de Trump, quiero decir, de Ormuz.