La reciente edición del CES 2026 fue el escenario para el debut de la tecnología Micro RGB, una arquitectura que prescinde de los filtros tradicionales para emitir luz de color puro directamente desde la retroiluminación. Investigaciones recientes sugieren que esta configuración no solo supera la fidelidad cromática de los modelos convencionales, sino que ofrece una durabilidad estructural superior y un entorno de visualización más saludable para el ojo humano.
El mercado global de televisores ha entrado en una fase de transformación radical tras las presentaciones de este año en el CES y el Inno Fest 2026 de LG. La gran noticia es el despliegue de la tecnología Micro RGB, una ingeniería que utiliza LEDs de menos de 100 micrómetros para generar luz roja, verde y azul de forma independiente.
Estudios de certificación internacional realizados por Intertek confirman que este avance permite alcanzar el 100% de la gama de color BT.2020, estableciendo un nuevo techo en la industria cinematográfica doméstica. A diferencia de los sistemas LED tradicionales que filtran luz blanca para obtener colores, el Micro RGB sitúa emisores de color primario directamente en el panel.
Esta arquitectura elimina capas intermedias y permite que cada grupo de micro-LEDs produzca luz pura con un control milimétrico. El sistema se apoya en el Micro Dimming Ultra, una gestión de más de mil zonas de atenuación independientes que garantiza negros profundos y detalles precisos en escenas de alto contraste.
En términos de beneficio para el usuario, esta tecnología soluciona la degradación orgánica que solía preocupar en los paneles de alta gama. Al utilizar materiales inorgánicos estables, la durabilidad del producto se extiende significativamente sin riesgo de «quemado» de imagen.