Ciudad20 de Mayo de 2026 Exclusivo colegio de Vitacura tendrá que pagar más de $60 millones a estudiante que fue “funado” en redes sociales por una compañera La justicia estableció que el colegio Alianza Francesa conocía la situación de acoso que afectaba al estudiante, pero no activó el protocolo interno respectivo ni adoptó medidas efectivas para resguardar su bienestar ante una “funa” en redes sociales, pese al deterioro de su salud mental y aislamiento social. Compartir El 26° Juzgado Civil de Santiago ordenó al establecimiento educacional Lycée Antoine de Saint-Exupéry, mejor conocido como Alianza Francesa, pagar una indemnización por concepto de daño emergente y moral a alumno y sus apoderados, luego de que el menor fuera objeto de acoso escolar por una “funa” a través de redes sociales que hizo una compañera de nivel.

El colegio deberá pagar $60.407.386 al estudiante. “Funa”, acoso y aislamiento escolar Según la resolución, los apoderados denunciaron que el alumno comenzó a sufrir aislamiento social, exclusión y graves consecuencias emocionales luego de acusaciones difundidas entre compañeros a través de WhatsApp y redes sociales sobre un supuesto abuso sexual a una estudiante del mismo nivel.

Ante esta situación, el colegio debió aplicar la normativa vigente en caso de acoso escolar, el que detalla que el establecimiento debía proceder a la recolección de antecedentes, informar a los padres de alumnos involucrados y evaluar la adopción de medidas atingentes al caso. Sin embargo, esto nunca se concretó, incumpliendo su propia normativa interna.

“El colegio no activó el Protocolo de Acoso Escolar toda vez que ni el estudiante (…) ni sus apoderados, habrían suministrado mayores antecedentes que respaldaran su denuncia”, fue la postura inicial del establecimiento según el documento judicial, que el tribunal rechazó luego de conocer todos los antecedentes. El fallo también contiene antecedentes entregados por la psicóloga escolar, donde detalla que el estudiante manifestó sentirse “juzgado sin posibilidad de reparo, aislado y excluido de todas las actividades sociales de sus compañeros de nivel”, agregando que asistir al colegio “se convirtió en fuente de angustia”.

El documento además daba cuenta de diagnósticos previos de salud mental, entre ellos trastorno de ansiedad generalizada, ansiedad social y estrés asociado al ambiente escolar desde 2018. La resolución del tribunal Para el tribunal, estos antecedentes demostraban que el establecimiento conocía la gravedad de la situación y las consecuencias que estaba teniendo en el alumno.