Netflix contrató a Carl Erik Rinsch para producir "White Horse", una serie de ciencia ficción. Le adelantó 11 millones de dólares. El director nunca rodó un fotograma, y esa decisión le costó 30 meses de prisión federal en Estados Unidos.

En lugar de filmar, Rinsch, conocido por haber dirigido la película "47 Ronin", desvió los fondos hacia inversiones bursátiles de alto riesgo. Cuando obtuvo ganancias, demandó a la plataforma exigiéndole más dinero para completar la producción y usó parte del capital en compras de artículos de lujo.

Un jurado federal de Nueva York lo declaró culpable en diciembre de 2025 de fraude electrónico, lavado de dinero y cargos vinculados a transacciones monetarias ilegales. La fiscalía pedía 60 meses de condena, y el máximo legal ascendía a 90 años. El juez federal Jed Rakoff fijó una pena inferior tras evaluar indicios de un trastorno de salud mental no tratado en el acusado.

Rinsch, de 48 años, fue detenido en California en marzo pasado. Durante el juicio negó todos los cargos y calificó lo ocurrido como un "malentendido".

Su entorno buscó influir en la sentencia. Keanu Reeves, el actor canadiense conocido mundialmente por la saga "John Wick", envió una carta al tribunal solicitando clemencia. Describió a Rinsch como su amigo y escribió que "Carl pudo autosabotearse al exagerar la magnitud, el alcance y el contexto de lo que se había negociado, lo que lo colocó a él y a sus contrapartes en conflicto". Daniel Rinsch, hermano del director, también presentó un escrito en el que describió "cambios significativos" en la conducta de Carl desde 2019.

Junto a los 30 meses de cárcel, el juez ordenó tres años de libertad condicional supervisada y el pago de 11 millones de dólares en compensación a Netflix.