El Departamento de Defensa de Estados Unidos adjudicó a la empresa Lockheed Martin un contrato para entregar servicios de ingeniería y asistencia técnica a la flota de F-16 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), según la publicación oficial del contrato, que no precisa una fecha exacta de adjudicación.

El acuerdo, entregado bajo la modalidad de Ventas Militares al Extranjero, conocida por sus siglas en inglés como FMS (Foreign Military Sales), tiene un valor base de 31.291.904 dólares, que el comunicado traduce como casi 29 mil millones de pesos chilenos. En la adjudicación se consignó además que el Departamento de Defensa comprometió fondos del programa FMS por 297.008 dólares para el momento de la asignación. La compra se hizo por fuente única, sin concurso público adicional.

Según el texto del contrato, el objetivo es proporcionar asesoría en ingeniería y soporte técnico mientras la nación beneficiaria desarrolla una capacidad de ingeniería orgánica. En palabras del propio contrato, "este contrato prevé servicios de asesoramiento en ingeniería y técnicos hasta que se desarrolle la capacidad de ingeniería orgánica". Lockheed Martin actuará como contratista principal y la supervisión y gestión del acuerdo recae en el Centro de Gestión del Ciclo de Vida de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, con sede en la Base Aérea Wright-Patterson, en Ohio.

El paquete no es exclusivo de Chile: incluye a un total de 11 usuarios internacionales de los cazas F-16. Entre los países beneficiarios figuran Bahrein, Egipto, Indonesia, Jordania, Marruecos, Omán, Taiwán, Tailandia y Turquía, y las labores se ejecutarán en múltiples lugares, entre ellos la Base Aérea Hill en Estados Unidos y la propia Argentina y Chile, según la notificación oficial.

Este contrato complementa programas previos de modernización para la flota chilena. En noviembre de 2023 el Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó otro contrato, por 177 millones de dólares, para la actualización de 36 unidades de F-16 de la FACh. La nueva adjudicación apunta a mantener la operatividad y el soporte técnico mientras se amplía la capacidad local de mantenimiento, una discusión relevante para la autonomía operativa de la FACh y la formación de sus equipos de ingeniería.

Para la institución militar chilena implica continuidad en el respaldo industrial sobre un avión que sigue siendo columna de su aviación de combate y, en lo práctico, acceso a repuestos, asesoría y know‑how de Lockheed Martin. El contrato, de fuente única y con supervisión del Centro de Gestión del Ciclo de Vida de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Wright-Patterson, contempla ejecución en la Base Aérea Hill y en Chile; el monto base del acuerdo es de 31.291.904 dólares y en la adjudicación se comprometieron 297.008 dólares del programa FMS, mientras el proceso de gestión queda a cargo del organismo estadounidense mencionado.