El retiro del respaldo del gobierno de José Antonio Kast a la candidatura de Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU enfrentó al oficialismo y la oposición. A pesar de que la expresidenta aseguró que su postulación se mantiene con los apoyos de Brasil y México, la decisión del Ejecutivo contrapuso visiones de los sectores políticos frente al costo y la proyección internacional de la decisión del Ejecutivo.
Desde el oficialismo, el diputado y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Stephan Schubert (Partido Republicano), defendió el retiro del apoyo y cuestionó el origen de la postulación. “Para que fuera una candidatura de Estado, esto se presenta a la comunidad, se hace de manera abierta, mirando a los distintos actores y conversando con ellos.
Eso no se hizo. Nunca, insisto, vino a la Comisión de Relaciones Exteriores”, expuso el parlamentario.
En la misma línea, sostuvo que más allá del nombre, lo determinante para la decisión era la viabilidad de la candidatura. “Para Chile puede ser un nombre relevante, pero lo importante es si cuenta con los apoyos internacionales como para ganar”, agregó Schubert.
Por su parte, el diputado de la UDI, Guillermo Ramírez, miembro de la misma comisión, valoró la decisión del Ejecutivo. “Para poder ganar una campaña como esta, se requiere invertir mucho.