En conversación con la última edición de Política en Vivo, el economista y académico la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile Guillermo Larraín cuestionó la estrategia del Gobierno para sacar adelante la megarreforma tributaria, advirtió sobre los riesgos de aprobarla sin acuerdos amplios y calificó como una “chacota” la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau. “Si es que se ganara por un solo voto, lo que va a surgir naturalmente en las próximas elecciones presidenciales es la idea de hacer una nueva reforma tributaria”, afirmó el expresidente del Banco del Estado.
Larraín sostuvo que la discusión no pasa únicamente por bajar el impuesto corporativo. A su juicio, para que las empresas decidan invertir necesitan tener certezas de que las reglas no volverán a modificarse en el corto plazo.
“Lo que los inversionistas quieren oír es que hay estabilidad, no que hay inestabilidad”, puntualizó. El economista planteó que una rebaja de impuestos deja más recursos disponibles para las empresas, pero advirtió que eso no garantiza por sí solo nuevas inversiones.
Por lo mismo, insistió en que la reforma requiere acuerdos políticos amplios para generar confianza. “La buena forma es que se logre un acuerdo amplio en torno a la baja del impuesto de primera categoría”, sostuvo.
Larraín también cuestionó varios elementos incluidos en la propuesta del Ejecutivo. Entre ellos mencionó los incentivos para la repatriación de capitales y algunas medidas que —opinó— tienen un costo fiscal elevado sin un impacto claro sobre el crecimiento.