Política11 de Junio de 2026 Boric continúa ofensiva: enrostra cifras de deuda pública a tres meses de instalación del Gobierno de Kast Tras 90 días abandonar La Moneda, el expresidente volvió a la discusión política con críticas al Gobierno y una publicación sobre la evolución de la deuda pública, en una señal que profundiza el fin del silencio que se había impuesto tras dejar la Presidencia. Compartir Esta mañana, el expresidente Gabriel Boric compartió una historia de Instagram en la que se observaba un gráfico sobre la evolución y proyección de la deuda pública bruta de Chile entre 2006 y la actualidad.

La imagen muestra una tendencia ascendente desde el primer gobierno de Michelle Bachelet hasta la actual administración del Presidente José Antonio Kast. Según el gráfico, elaborado por el centro de pensamiento Fábrica Chile, ligado al Partido Liberal, durante el primer gobierno de Bachelet la deuda pública bruta pasó de 5,0% a 8,6% del PIB, lo que representa un aumento de 3,6 puntos porcentuales.

Posteriormente, durante el primer gobierno de Sebastián Piñera, la deuda alcanzó el 15% del PIB, equivalente a un incremento de 6,4 puntos porcentuales respecto del cierre de la administración anterior. En el segundo mandato de Bachelet, la deuda pública bruta llegó a 25,8% del PIB, aumentando en 10,8 puntos porcentuales.

Luego, durante el segundo gobierno de Piñera, se elevó hasta 37,8% del PIB, lo que implicó un incremento de 12 puntos porcentuales. El gráfico muestra que durante la administración Boric la deuda pública bruta habría pasado de 37,8% a 41,5% del PIB, un aumento de 3,7 puntos porcentuales en cuatro años.

Respecto de la actual administración, el estudio proyecta que la deuda pública alcanzará 46,5% del PIB al termino de su mandato, lo que supondría un aumento de cinco puntos porcentuales respecto del cierre del gobierno anterior. La publicación del exmandatario se suma a la ofensiva que inició el martes por la noche, cuando reaccionó a dos episodios de la contingencia: el embargo a deudores del CAE mediante la extracción directa de recursos desde sus cuentas corrientes y el rechazo en el Senado a la norma que permitía a la Unidad de Análisis Financiero acceder al levantamiento del secreto bancario.