Las caídas accidentales y los ahogamientos se consolidaron en 2025 como las dos principales causas de muerte no natural en España, desplazando al suicidio al tercer lugar. Así lo revelan los datos provisionales del informe Defunciones según la Causa de Muerte, publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística de España (INE).
Durante el año pasado se registraron 4.814 muertes por caídas accidentales, un 8,2% más que en 2024, lo que las consolida como la primera causa de muerte externa por tercer año consecutivo. En segundo lugar se ubicaron los ahogamientos, que incluyen tanto sumersiones en agua como atragantamientos, con 3.899 casos.
Los suicidios sumaron 3.808 fallecidos en 2025. La cifra representa una baja de casi el 10% respecto a 2022, año en que se registró el máximo histórico con 4.227 decesos por esa causa. Es el tercer año consecutivo en que las muertes por suicidio disminuyen en España.
El aumento de caídas y ahogamientos no sorprende a los especialistas. Ambas causas están ligadas al envejecimiento de la población: las personas mayores tienen mayor riesgo de sufrir este tipo de accidentes por la fragilidad y la pérdida de funcionalidad motora y cognitiva propias de la edad. El consumo de benzodiacepinas, ansiolíticos y antidepresivos también incide, ya que estos fármacos reducen los reflejos y la capacidad de reacción en personas de edad avanzada.
Los accidentes de tráfico se ubicaron como la cuarta causa de muerte no natural, con 1.774 fallecidos, un 4,3% menos que el año anterior.
En total, España reportó 441.270 defunciones en 2025, 691 más que en 2024. El 95,7% correspondió a causas naturales. Los tumores provocaron el 26,3% de todas las muertes y se mantuvieron como la primera causa de fallecimiento en términos generales, seguidos por las enfermedades del sistema circulatorio. Ambos grupos explican más de la mitad de los decesos registrados en el país durante el año pasado.