Al menos 70 euros para emergencias: el dinero en efectivo se resiste a desaparecer en la era del pago móvil Los bancos nacionales buscan proteger los billetes y monedas para asegurar las compras básicas cuando todo falle y prevenir la exclusión En una Europa cada vez más digital, los bancos nacionales quieren proteger el efectivo. El gesto de pagar con el móvil o la tarjeta está desplazando al de sacar monedas y billetes del bolsillo para pagar.
Pero ante los riesgos de un fallo en el sistema que impida usar las aplicaciones para las compras básicas, las autoridades y gobiernos buscan proteger el efectivo como medio de emergencia. También como medida de protección para colectivos vulnerables como los mayores o las personas con discapacidad, para las que los billetes y monedas resultan imprescindibles.
Recientemente, el Banco de España ha aconsejado que los hogares conserven entre 70 y 100 euros en efectivo por persona. Suecia y Bélgica han impulsado un paquete normativo para que sea obligatorio que los comercios minoristas acepten efectivo.
Hungría, además de garantizar que los pagos en metálico sean aceptados, ha diseñado una ley para que todos los municipios cuenten con cajeros automáticos. Y Suiza recientemente ha incluido en su Constitución el acceso a dinero en efectivo como un derecho de los ciudadanos.
El miedo de los bancos centrales es que, ante una catástrofe que provoque una caída de los sistemas digitales, la población no encuentre la forma de pagar necesidades como alimentos, medicamentos o combustible. El propio Banco Central Europeo (BCE) reconoce los riesgos de un mundo sin efectivo.