Un episodio que complica al plantel de Colo Colo tuvo lugar el lunes durante el día libre del equipo, cuando el defensor Cristian Riquelme fue grabado por vecinos en la piscina del condominio AltoVista 2, en Alto Macul, comuna de La Florida en Santiago.
Según el reporte del medio The Clinic, Riquelme estaba acompañado por amigos cuando dos de ellos, aparentemente personas cercanas al futbolista, se lanzaron a la piscina desnudos en plena tarde. La situación fue registrada por residentes del condominio y, según vecinos, generó alarma en la comunidad.
La administración del condominio, de acuerdo con las mismas fuentes, revisará las cámaras de seguridad y solicitará formalmente el contrato de arriendo del futbolista. Si el documento no acredita su residencia legal o se confirman incumplimientos del reglamento, la administración advirtió la posibilidad de iniciar un procedimiento de desalojo.
Desde lo deportivo, la polémica llega en un momento sensible para el club. Riquelme no fue citado en el último duelo en el Estadio Monumental contra Universidad de Chile, y la situación privada se suma a las tensiones en el plantel a la espera del Superclásico del 1 de marzo. Esta combinación de factores puede influir en decisiones del cuerpo técnico y en la disciplina interna del club.
A nivel institucional, la situación abre dos frentes: el vecinal y el disciplinario. Por una parte, la administración del condominio busca resguardar normas de convivencia y el uso de espacios comunes. Por otra, Colo Colo deberá evaluar si aplica sanciones internas, amidando el daño a la imagen del club y el impacto en la concentración del plantel antes de un compromiso de alta exposición.
Queda por confirmar si el club emitirá un comunicado oficial o tomará medidas internas contra Riquelme, y cómo concluirá la revisión documental del condominio. El episodio, registrado alrededor de las 19:00, añade presión en la previa del Superclásico y pone el foco en la gestión de convivencia en residencias vinculadas a futbolistas profesionales.