De cara al inicio del año escolar en Chile, la Cámara Nacional de Comercio (CNC), la Asociación Gremial de Productores e Importadores de Artículos Escolares y de Oficina (OFESA) y el Observatorio del Comercio Ilícito y Seguridad (OCIS) pidieron preferir el comercio formal y revisar con cuidado los útiles y uniformes antes de comprarlos.
Las organizaciones, que representan a comerciantes e importadores, advierten que comprar en puestos no habilitados o aceptar productos sin información puede exponer a niños, niñas y adolescentes a riesgos de salud, desde intoxicaciones hasta materiales no aptos para uso escolar. Sergio Morales, chileno, gerente del Observatorio del Comercio Ilícito y Seguridad (OCIS) de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), explicó que han detectado falsificaciones de marcadores y pegamentos con componentes altamente tóxicos, por lo que no basta con comprar en presencia de una marca conocida.
¿Qué deberían mirar los padres y apoderados? Primero, exigir la boleta, que en Chile es el comprobante fiscal que permite ejercer garantías. Segundo, verificar que el etiquetado esté en español y contenga el país de procedencia, el nombre y domicilio del importador y un número de contacto. Ese teléfono es clave para actuar rápido en caso de intoxicación. Las etiquetas también deben listar componentes, advertencias y, si corresponde, instrucciones de uso.
Aunque el comercio formal puede vender productos no originales, optar por locales establecidos entrega garantías prácticas, como el derecho a retracto, es decir la posibilidad de devolver un producto y obtener el reembolso, y la posibilidad de reclamar ante el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), el organismo estatal que protege a los consumidores. Asimismo, OFESA señaló que los útiles escolares son el cuarto rubro más fiscalizado por el Servicio Nacional de Aduanas (Aduanas), el organismo que controla lo que entra al país, pero que igual llegan importaciones irregulares desde distintos orígenes.
David Rozowski, chileno, presidente de OFESA, afirmó que en los últimos dos años se han visto “muchas falsificaciones” de marcas reconocidas y recalcó la importancia de que los productos traigan un número telefónico para consultas o emergencias.
En la práctica, esto significa que si vas a comprar uniformes o útiles debes tomarte dos minutos extra para revisar la caja, el envase o el embalaje; conservar la boleta; y tener a mano el teléfono del importador. Si algo falla, el Sernac es el canal para presentar reclamos formales. A futuro, las organizaciones llaman a reforzar la fiscalización en puntos de ingreso y a campañas informativas para que los consumidores reconozcan etiquetas y riesgos, porque en estos casos la prevención funciona como un seguro: simple, barato y efectivo.