El presidente de Cuba, Miguel DÃaz-Canel, adelantó este viernes un amplio paquete de reformas en el turismo, el comercio exterior, la inversión extranjera y el papel del sector privado, entre otros ámbitos, con el objetivo liberalizar y desburocratizar la economÃa nacional, que se encuentra en si estado más crÃtico desde la Revolución. El anuncio, realizado por sorpresa y sólo ante medios cubanos, se justificó en la situación interna de la isla y en la presión económica de EEUU, pero no se vinculó a la negociación con Washington, que ha hecho explÃcito en múltiples ocasiones su interés en que Cuba acometa profundas reformas económicas y polÃticas.

DÃaz-Canel habló de adecuar el paÃs a “las exigencias de los tiempos actuales”, de agilizar y dinamizar la economÃa, de descentralizar y dotar de una mayor “autonomÃa” a distintos actores, tanto a empresas estatales como a las provincias y municipios, y al sector privado, en la isla y en el extranjero. “Son tiempos en que hay que cambiar y el paÃs no puede seguir funcionando igual”, subrayó.

Este paquete, agregó, será ratificado en las próximas semanas por el Buró PolÃtico del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), el corazón del poder en la isla, y luego los evaluará la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, legislativo unicameral), que siempre aprueba por unanimidad las propuestas que le llegan. “El paÃs no está detenido.

El paÃs está enfrentando con inteligencia toda esta situación. No todo lo podemos decir tan claramente porque el enemigo está acechando todo lo que hacemos.

Nuestra respuesta tiene que ser la de la unidad”, afirmó el presidente. Estos cambios, independientemente del origen de su propuesta, van en la dirección hacia la que ha apuntado Washington, aunque -pendientes de su concreción- no parecen tan sustantivos como los que reclama la administración del presidente Donald Trump.