Michelle Bachelet regresó a Chile esta semana para participar en un encuentro de alcaldesas, pero la señal más importante la entregó al cierre de su discurso. "Espero que la próxima vez, si soy seleccionada secretaria general, la reunión sea en Nueva York", dijo la expresidenta, dejando en claro que su candidatura a la Secretaría General de la ONU, la Organización de las Naciones Unidas, sigue completamente en pie.

La pausa en suelo chileno se produce mientras la campaña internacional avanza a ritmo intenso. Según informó BioBío Chile, Bachelet ya visitó ocho de los quince países que integran el Consejo de Seguridad, el organismo que tiene la primera voz en la elección del próximo secretario general. Aún le quedan siete miembros por visitar antes de que el proceso llegue a sus etapas definitorias.

El escenario político no es sencillo. El gobierno del presidente José Antonio Kast no ha entregado su respaldo formal a la candidatura, lo que obliga a Bachelet a construir su campaña sobre apoyos externos. México y Brasil, las dos mayores economías de América Latina, han declarado su apoyo. El obstáculo más delicado que persiste es el veto: cualquiera de los cinco miembros permanentes del Consejo, que incluyen a Estados Unidos, Rusia y China, puede bloquear un candidato de forma unilateral.

La expresidenta también dedicó parte de su intervención al liderazgo femenino en la política local. Señaló que solo el 17,5% de las alcaldías chilenas está conducida por una mujer, una cifra que describe la brecha que persiste en los cargos ejecutivos locales. "Se nos evalúa no solo por lo que hacemos, sino también por cómo hablamos y cómo nos vemos", afirmó. Planteó además que los municipios son el primer punto de contacto entre el Estado y las familias, y que desde ese nivel es posible sostener la democracia frente a la desafección ciudadana.

El proceso de selección del nuevo secretario general se definirá en los próximos meses en Nueva York. El cargo debe quedar designado antes de que António Guterres, el actual secretario general portugués, concluya su mandato el 31 de diciembre de 2026.