Una lona gigante cubre todavía parte de la fachada del John F. Kennedy Center for the Performing Arts, en Washington. Detrás del plástico, el mármol ya no muestra las 18 letras del nombre de Donald Trump, borradas en cumplimiento de una orden judicial dictada el mes pasado. Pero si el telón ocultaba la derrota legal del presidente, la gala del Premio Mark Twain al Humor Estadounidense del domingo hizo todo lo contrario.
Bill Maher, comediante y conductor del programa político-humorístico Real Time de la cadena HBO, recibió el galardón en una noche donde Trump se convirtió en el blanco principal. El actor Woody Harrelson, al presentar a Maher, no tardó en apuntar: "Finalmente, un premio para mi querido amigo, irónicamente en el Trump Kennedy Center. No, bueno, eso lo arreglamos." El público estalló en aplausos. Harrelson agregó después, aludiendo a la lona: "Como si alguien lo fuera a notar."
Trump tomó el control del Kennedy Center en 2025, nombrándose presidente de su directorio. El nuevo consejo, integrado por figuras de su confianza, votó para cambiarle el nombre al recinto y adherir su apellido a la fachada de mármol. La maniobra chocó con la justicia: un juez federal resolvió que la modificación era ilegal y ordenó retirar las letras. La gala del domingo se realizó sin su presencia.
La saga jurídica se convirtió de inmediato en material de comedia. Jay Leno, ex conductor del programa nocturno The Tonight Show de la cadena NBC, dijo en la alfombra roja: "No es guerra, no es antisemitismo, no es racismo. Es vanidad. Es el colegio con dinero. Cubrir el nombre ahora, ¡es el colegio! 'Les voy a mostrar, cubro el nombre'."
Dentro del auditorio, la comediante y productora Whitney Cummings también apuntó a la paradoja de celebrar a Maher en un recinto controlado por Trump. "Él tiene voz sobre qué producciones se presentan aquí", dijo, antes de rematar con una broma sobre una versión hipotética del musical Hamilton con elenco exclusivamente blanco.
La referencia no fue casual. Hamilton, el musical del compositor y dramaturgo puertorriqueño-estadounidense Lin-Manuel Miranda que puso a actores de color en los roles de los padres fundadores de Estados Unidos, canceló su temporada programada en el Kennedy Center directamente por el cambio de administración. La producción trasladó sus funciones al National Theatre de Washington para esta temporada.

