La abogada y profesora titular de Derecho Penal, María Inés Horvitz, abordó la formalización y prisión preventiva del exfiscal Manuel Guerra, calificando el caso como la confirmación de las sospechas previas sobre su actuar. Esto, pues, a su juicio, los antecedentes conocidos en los últimos días dan cuenta de una conducta “muy irregular” que se extendió más allá de una sola causa.
“Presencié de primera mano lo que ocurrió con él en la causa Penta, y para mí el asombro fue in crescendo cuando conocimos los chats”, afirmó durante la primera edición de Radioanálisis. En esa línea, sostuvo que “no solamente se confirmó una sospecha que tenía respecto de su irregular, muy irregular actuar en esa causa, sino también en otra: finalmente, me convencí de que es una persona que no estaba actuando desde su rol como fiscal regional y persecutor del Ministerio Público”.
En ese contexto, la académica planteó que el exfiscal “se convirtió en una especie de ‘mocito’ de los intereses de un grupo político muy específico”. Respecto del proceso de formalización, Horvitz destacó la solidez de la resolución judicial.
“El tribunal dio una de las resoluciones más contundentes y detalladas, muy bien apoyada en todos los antecedentes de la investigación”, indicó. En particular, se refirió a la estrategia de la defensa de Guerra que cuestionó la obtención de los chats, destacando que fue completamente desestimada.
“Son argumentos más bien de carácter jurídico en virtud de los cuales se desecha completamente esa argumentación”, explicó, recordando además que instancias superiores ya habían rechazado ese tipo de alegaciones. Otro de los puntos que abordó fue el presunto vínculo entre el exfiscal y la Universidad San Sebastián, donde habría sido contratado como docente.