Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) informaron, en un comunicado con cifras al 30 de junio, que los cinco multifondos del sistema previsional chileno cerraron el mes con rentabilidades reales positivas.
El Fondo A, el de mayor exposición a renta variable, lideró los retornos con una variación real de 1,83%. Lo siguieron el Fondo B con 1,32% y el Fondo C con 0,95%. El motor detrás de estos resultados fue la depreciación del peso chileno frente al dólar: aunque los principales índices accionarios globales registraron caídas en junio, ese movimiento cambiario encareció en pesos el valor de los activos que las AFP mantienen en el exterior, compensando las pérdidas de los mercados internacionales.
La bolsa chilena también aportó resultados positivos, aunque de forma más moderada. Ese doble impulso, internacional y local, favoreció con más fuerza a los fondos A y B, precisamente por su mayor exposición a activos foráneos.
Los fondos conservadores cerraron igualmente en positivo, aunque con ganancias más modestas. El Fondo D subió 0,50% y el Fondo E registró una variación de 0,46%. La leve baja de las tasas de los bonos del gobierno de Chile mejoró el valor de sus carteras, que concentran una mayor proporción de sus inversiones en renta fija local.
El semestre completo, enero a junio de 2026, reveló diferencias más marcadas entre los distintos perfiles de inversión. El Fondo A acumuló un alza real de 8,72%, el mejor desempeño del periodo, y el Fondo B sumó 6,55%. El Fondo C avanzó 3,02%. Los fondos D y E, en cambio, cerraron el primer semestre con pérdidas reales: el primero anotó una baja de 0,01% y el segundo retrocedió 2,63%, afectados por el alza de las tasas de interés de los bonos corporativos locales y por una inflación acumulada cercana al 2,7% en esos seis meses.
