España goleó 3-0 a Austria en octavos de final del Mundial 2026 y sepultó un maleficio estadístico que se arrastraba desde hacía 16 años. Mikel Oyarzabal, delantero de la selección española, fue la figura del partido. Ahora, el equipo dirigido por Luis de la Fuente espera al ganador del cruce entre Portugal y Croacia para definir su lugar en cuartos de final.
El dato que destaca La Tercera es tan concreto como llamativo: desde la conquista del título en Sudáfrica 2010, España no había ganado un solo partido de eliminación directa en una Copa del Mundo. Tres torneos, tres caídas antes de llegar a cuartos de final. El 3-0 ante Austria terminó con ese registro.
El repaso de las últimas tres ediciones explica la magnitud del cambio. En Brasil 2014, los españoles ni siquiera llegaron a los octavos: la Selección Chilena fue la encargada de mandarlos a casa con un 2-0 en la fase de grupos, en aquel partido disputado en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. Cuatro años después, en Rusia 2018, superaron el Grupo B junto a Portugal, Marruecos e Irán, pero cayeron en el primer cruce de mata-mata: los anfitriones rusos los eliminaron en penales tras igualar 1-1 en tiempo extra.
La edición más reciente, Qatar 2022, repitió el patrón. España terminó segunda en el Grupo E, dejando atrás a Alemania y Costa Rica, pero Marruecos los dejó fuera en dieciseisavos en definición a penales, luego de un 0-0 en 120 minutos. Los denominados Leones del Atlas terminaron cuartos en ese torneo.
Oyarzabal fue la pieza clave para que España quebrara la racha. La Roja de De la Fuente llegó al partido como favorita clara por la diferencia entre ambas plantillas y cumplió sin sobresaltos. Con la victoria confirmada, el conjunto ibérico enfrentará al ganador del cruce entre Portugal y Croacia en cuartos de final.