Argentina venció 3-2 a Cabo Verde este viernes en el Mundial 2026, pero la celebración no llegó. El partido se fue a prórroga, el equipo mostró signos de agotamiento y tanto Lionel Messi como el técnico Lionel Scaloni salieron al término del encuentro con una autocrítica inusual para los campeones del mundo.
"Fueron muchas las cosas malas", admitió el capitán rosarino, condensando en una frase lo que el partido entregó: desorden, cansancio y una Cabo Verde que llevó a la albiceleste al límite antes de caer. Messi subrayó la igualdad que este torneo está exhibiendo, donde la brecha entre las potencias y los llamados equipos menores se achica partido a partido.
Scaloni eligió otra lectura. El entrenador valoró el carácter del grupo, esa resistencia a rendirse que describió como parte de la identidad del equipo. El balón parado fue el recurso que inclinó la balanza y le dio a Argentina los tres goles que necesitó para avanzar.
Con las piernas cargadas tras 120 minutos de juego, Argentina tendrá poco tiempo de recuperación antes de enfrentar a Egipto en los octavos de final. Un rival que llega con su propia historia y con millones de seguidores atentos a cada resultado del torneo.
Scaloni deberá encontrar respuestas antes de ese cruce. Las dudas que dejó la noche ante Cabo Verde difícilmente desaparecerán solas, y en los octavos de un Mundial, los errores se pagan diferente.