Este lunes 1 de junio ha arrancado en la Audiencia Provincial de Madrid el juicio contra el actor Luis Lorenzo y su exmujer Arantxa Palomino por un delito de presunto maltrato y otro de estafa continuada a la tía Isabel, cuyo fallecimiento en circunstancias extrañas en 2021 también les sentó en el banquillo de los acusados por un presunto envenenamiento a la anciana con cadmio y manganeso para quedarse con su dinero. A lo largo de toda esta semana se tomará declaración a diferentes testigos para determinar si, como afirma la acusación particular -ejercida por la familia de la fallecida- y la Fiscalía el intérprete y su pareja aislaron de "forma sistemática" en su domicilio de Rivas a la octogenaria -a la que habrían traído a la capital desde su Asturias natal en contra de su deseo- y la sometieron a un "trato vejatorio" -privándola de los cuidados y atenciones más básicos, sin proporcionarle su medicación y prohibiéndole incluso utilizar el baño de su casa- para controlar su patrimonio.

PUBLICIDAD Delitos por los que se enfrentan a una petición del fiscal de 6 años de cárcel para ambos, mientras que la acusación particular solicita 10 para él y 11 para ella. Y si este lunes Luis llegaba tranquilo y sonriente a los juzgados, asegurando que confía en la Justicia y que está convencido de que se demostrará su inocencia, la primera jornada de juicio y el testimonio de una excuidadora de la tía Isabel han hecho que cambie su actitud de un modo de lo más llamativo y sorprendente.

PUBLICIDAD Demesi Otilia de Felicé, que trabajó cuidando a la anciana durante 22 días, ha declarado ante el juez que el actor y Arantxa Palomino no tenían en buenas condiciones a su tía y ni siquiera le administraban medicamentos ni le daban comida. Además, ha asegurado que no dejaban utilizar el wc a la fallecida porque su sobrina "no quería que le ensuciara el baño y no se lo permitía.

Se bajaba al garaje comunitario y era un riesgo para ella". "Ella me pidió mi mi teléfono para que llamara a los hermanos porque ella no tenía teléfono.

Ella me dijo que se la trajeron engañada, que venía para un festivo y luego se iba, pero de ahí ya no se iba más" ha añadido, dejando en una posición muy delicada a Luis y a su exmujer. PUBLICIDAD De ahí que este martes Arantxa haya decidido evitar a las cámaras accediendo en taxi a la Audiencia Provincial mientras el actor, muy serio y arropado por su abogado Juango Ospina, ha evitado hacer declaraciones dejando a un lado la seguridad y confianza que transmitía antes de comenzar el juicio por supuesto maltrato y estafa a la tía Isabel.