Chile enfrenta un Imacec negativo en mayo y una tasa de desempleo que supera el 9%. Con ese telón de fondo, el presidente José Antonio Kast inició una visita de Estado a Uruguay. Allí amplió las concesiones que el gobierno está dispuesto a ofrecer para destrabar la megarreforma en el Senado.

La señal más concreta vino de la invariabilidad tributaria. El proyecto original establece que quienes inviertan más de 50 millones de dólares obtendrían estabilidad en sus condiciones fiscales por 25 años. Kast indicó que el monto mínimo también está sobre la mesa. "Es un tema que está en la discusión y tendremos que ver los mejores argumentos para que esa invariabilidad tributaria sea lo suficientemente atractiva para grandes inversionistas", afirmó en conferencia de prensa.

La declaración sigue a la del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien la semana pasada reconoció que el plazo de 25 años también podría revisarse. El Ejecutivo cede en dos frentes para conseguir los votos que necesita en la Cámara Alta.

Kast describió la situación económica como una "urgencia" y anticipó medidas adicionales en materia de empleo. El ministro del Trabajo, Tomás Rau, encabeza una mesa de expertos que busca reducir trabas a la contratación. Al mismo tiempo, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, coordina una mesa interministerial. Según el mandatario, sus propuestas llegarán "pronto" y tendrán foco regional, con participación de gobernaciones y municipios.

"La ciudadanía lo que está esperando es una reacción rápida del gobierno y del mundo legislativo", dijo Kast. El mandatario también apuntó a la gestión económica de los últimos diez años como parte del problema.

El gobierno no ha precisado el nuevo umbral de inversión ni si modificará el plazo de 25 años. Esas definiciones dependerán del debate en el Senado, que retoma la megarreforma en las próximas semanas.