Nicolás Balmaceda, subsecretario de Obras Públicas, recorrió esta semana los 9,7 kilómetros de zanja excavada en Colchane para supervisar los trabajos en la frontera con Bolivia y evaluar posibles medidas de contramovilidad para una segunda fase del proyecto. La visita fue parte del seguimiento que el gobierno del presidente José Antonio Kast mantiene sobre el Plan Escudo Fronterizo, la iniciativa que busca reforzar el control de los pasos no habilitados en la Región de Tarapacá.

La infraestructura fue ejecutada por la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y los números avalan su impacto. Según la Policía de Investigaciones (PDI), los ingresos irregulares en el sector cayeron de 286 registros en marzo a solo 24 durante junio, una reducción superior al 90%.

"Vinimos a constatar en terreno los trabajos que nos ha mandatado el presidente en una zona de alta complejidad migratoria y que durante años sufrió las consecuencias de la migración ilegal. Hoy podemos verificar que las medidas implementadas están dando resultados concretos", dijo Balmaceda durante la visita.

La obra se desarrolló en coordinación con el Complejo Fronterizo de Colchane, el Ejército, Carabineros, la PDI, la Delegación Presidencial Provincial del Tamarugal y la Dirección Regional de Vialidad, un conjunto de instituciones que refleja la envergadura operativa desplegada en este punto de la frontera norte.

La tendencia se replica a escala regional. En la macrozona norte, los ingresos por pasos no habilitados registran una baja del 86% entre enero y mayo de este año frente al mismo período de 2025, según datos entregados por el subsecretario.

"A fines de julio estaremos concluyendo esta primera etapa de los trabajos en este sector. Paralelamente, estamos evaluando nuevas medidas que permitan reforzar aún más las condiciones de seguridad y dificultar la habilitación de nuevos pasos no autorizados", señaló Balmaceda, quien realizó el recorrido junto al jefe del Área Fronteriza de Tarapacá.