El Santos de Brasil enfrenta una inesperada crisis interna tras la denuncia de Robinho Jr. por agresión contra su compañero Neymar, a tan solo horas de un enfrentamiento decisivo ante el Deportivo Recoleta de Paraguay por la Copa Sudamericana.
El incidente, que tuvo lugar en el entrenamiento del domingo, no solo provocó la apertura de una investigación en el club paulista, sino que generó un clima tenso entre los jugadores, mientras la dirigencia busca evitar que la situación genere un descalabro futbolístico. Según informó el medio Globo Esporte, el malestar entre los integrantes del plantel se hizo evidente tras conocerse que el hijo de la ex estrella Robinho, de 18 años, formalizó la acusación mediante una notificación extrajudicial, acción que algunos jugadores interpretaron como una violación de la tradicional norma del vestuario futbolístico: los conflictos internos deben resolverse sin exponerlos públicamente.
El grupo de futbolistas del Santos considera que el “llevar el caso fuera del vestuario” mancha la imagen del joven delantero y de la institución. PUBLICIDAD En respuesta a la acusación de Robinho Jr., el Peixe inició una investigación formal para determinar responsabilidades en los hechos ocurridos durante el entrenamiento del pasado domingo 3 de mayo.
Entre las posibles sanciones se contemplan multas o descuentos salariales para Neymar, aunque tanto el jugador como la institución consideraban el conflicto superado tras un pedido de disculpas manifestado en el centro de entrenamientos Rei Pelé. Sin embargo, la notificación extrajudicial del entorno de Robinho Jr.
Obligó al club a mantener abierto el proceso disciplinario. Por otra parte, las repercusiones hicieron eco en Brasil y una de las figuras que tuvo la selección campeona del mundo en 2002 dio su opinión.