La sala cuna universal es, en esencia, una polÃtica educativa de largo aliento. Se trata de entender que los primeros años son los más determinantes en la formación de un ser humano.
El gobierno de José Antonio Kast anunció en su reciente Cuenta Pública que el próximo 15 de junio ingresará las indicaciones al proyecto de ley de Sala Cuna Universal, prometiendo poner fin a una barrera que, según sus propias palabras, “por más de 100 años ha afectado la contratación de mujeres en Chile”. Sin embargo, mientras el ministro del Trabajo, Tomás Rau, afina los detalles financieros y simula escenarios con cotizaciones de 0,2% o 0,25%, desde la oposición tenemos una pregunta clara: ¿de qué sala cuna estamos hablando?
Hoy enfrentamos una discusión que como paÃs debemos abordar con seriedad. El proyecto de Sala Cuna Universal es una deuda pendiente que no podemos dejar a la deriva.
El empleo femenino ha aumentado, pero también se ha visto afectado por la ausencia de redes de cuidado. Las mujeres chilenas esperan una solución real, y la sala cuna universal es ese progreso que permite acceder al trabajo sin castigos.
Porque no solo se trata de trabajo. Necesitamos educación para nuestros niños y niñas.