En solo 90 días, Chile cumplió los estándares internacionales fijados por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y recuperó su condición de país libre de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad en aves de corral. El Ministerio de Agricultura formalizó el nuevo estatus sanitario, lo que habilita la reactivación de las exportaciones avícolas hacia los mercados que habían cerrado sus puertas al país desde marzo.
La crisis arrancó a inicios de ese mes, cuando el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), el organismo del Estado que supervisa la sanidad del agro chileno, detectó focos del virus en planteles comerciales de las regiones Metropolitana, del Maule y de La Araucanía. Se sumaron 45 brotes en aves de traspatio. Para contener la propagación, los planteles debieron sacrificar miles de aves.
"Se cumplió el plazo que establece la OMSA y que nos permite señalar que Chile, nuevamente, ha vuelto a ser un país libre de esta enfermedad en nuestros planteles productivos", declaró el ministro de Agricultura, Jaime Campos. El secretario de Estado confirmó que el ministerio ya notificó el nuevo estatus a los socios comerciales del país para agilizar la reapertura de los mercados de exportación.
El alcance del brote fue limitado en comparación con el tamaño de la industria. Según Chilehuevos, el gremio que reúne a los productores de huevos del país, la afectación rondó entre el 4% y el 5% de la capacidad instalada a nivel nacional, una proporción comparable a la de 2023, cuando las aves afectadas sumaron entre 600 mil y 650 mil unidades.
Para apoyar la recuperación de los planteles dañados, Chilehuevos anunció un fondo de 300 millones de pesos destinado a financiar las labores de limpieza y mantención. La asociación gremial advirtió que en productoras de gran tamaño, la inversión necesaria para restablecer la operación podría escalar hasta los 400 millones de pesos.
