SMA valida cumplimiento normativo del proyecto del nuevo Casino Dreams de Talca que contempla US$ 21 millones de inversión La iniciativa, que registra 62% de avance, proyecta su apertura comercial para noviembre, luego de que la autoridad descartara evidencias de daño al entorno. La ONG Bioecoterra de Talca ha buscado paralizar las faenas mediante diversos recursos judiciales.

Noticias destacadas La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) validó el cumplimiento normativo del proyecto Parque Ferial del Maule, complejo que albergará el nuevo Casino Dreams Talca y que representa una inversión total de US$ 21 millones. La iniciativa, que actualmente registra un 62% de avance en sus obras, proyecta su apertura comercial para noviembre de 2026, luego de que la autoridad ambiental ratificara que no existen evidencias de daño al entorno ni incumplimientos normativos.

La resolución de la SMA se suma a la validación otorgada en 2025 por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), que tras revisar los estudios técnicos determinó que la obra no requería ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Desde sus inicios, el proyecto ha estado sujeto a cuestionamientos de carácter técnico y judicial, respecto a los impactos medioambientales que podrían gatillarse de su construcción y operación.

En paralelo, la iniciativa enfrentó acciones legales; primero ante la Corte de Apelaciones de Santiago, que rechazó un recurso contra la adjudicación de la licencia y luego ante la Corte de Apelaciones de Talca, tribunal que en enero denegó una Orden de No Innovar, solicitada por una ONG local, que buscaba paralizar las faenas. Evaluación de impactos Se trata de Bioecoterra, una organización ciudadana de Talca que planteaba que el proyecto de Dreams amenazaba el humedal urbano Cajón del Río Claro - Estero Piduco.

Sin embargo, en su pronunciamiento, la SMA desestimó en todas sus partes los recursos presentados por la agrupación, descartando que la construcción genere impactos directos sobre el sitio de resguardo, pues está ubicado a 300 metros de distancia del proyecto. El organismo fiscalizador negó además la existencia de intervenciones irregulares como rellenos, drenajes o extracción de áridos.