La nueva arquitectura tributaria I: ¿puede la invariabilidad ayudar a generar empleo? HUGO HURTADO Y JOSEPH COURAND Socios de Deloitte El proyecto de reconstrucción que ha propuesto al país el gobierno pasó la primera gran etapa al ser aprobada la idea de legislar en la Cámara de Diputados.
Analizado como un todo, es un proyecto que puede reactivar la inversión, el crecimiento y el empleo en el mediano plazo. El diagnóstico es, en mayor medida, compartido: el gran problema que afecta a las familias chilenas es la falta de trabajos de calidad.
El debate, hasta la fecha, se ha centrado en el régimen de invariabilidad tributaria en cuanto a sus plazos y monto de inversión, y en si es constitucional o no. Si bien es una discusión necesaria, es incompleta si no se conecta con su impacto en la inversión y, especialmente, con el crecimiento y la creación de empleo.
La discusión no debiera centrarse únicamente en eventuales ingresos fiscales que podrían no capturarse en escenarios futuros, sino en el contrafactual más importante: proyectos que no se realizan no generan empleo, actividad ni recaudación. Partiendo desde un punto de vista constitucional, existen argumentos de fondo para sostener la constitucionalidad de la invariabilidad, especialmente después de las últimas indicaciones introducidas por el gobierno.
El régimen se estructura mediante contratos de inversión (con obligaciones para ambas partes), siendo su acceso voluntario y sujeto a requisitos objetivos, lo que permite compatibilizarlo con la potestad tributaria del Estado. El legislador mantiene su facultad normativa, aunque los cambios futuros no afecten a quienes hayan adquirido derechos bajo estos contratos.