Los socios elevan el tono contra el Gobierno, pero ninguno está dispuesto a dejar caer al Gobierno, ni con una moción de censura ni con un adelanto electoral. La investigación del juez José Luis Calama ha sacado a la luz muchas conversaciones, amistades y dinero que apuntan a José Luis Rodríguez Zapatero como líder de una trama de tráfico de influencias y blanqueo de capitales.
Pero ninguna prueba, tras haberse examinado 4.000 folios de sumario, se percibe como letal para la legislatura. Esa es la sensación que se percibe en Moncloa, según ha podido saber Infobae, donde el Gobierno mantiene una defensa sin fisuras del expresidente.
También es el mensaje que trasladan los aliados más estables de Sánchez en el Congreso, quienes piden “prudencia” a la espera de conocer las explicaciones de Zapatero en la Audiencia Nacional el próximo 17 y 18 de junio. El desgaste de los socios, no obstante, está siendo evidente.
Principalmente porque existe el temor de que un final agónico de la legislatura pase factura a los partidos que han apoyado hasta el último minuto al ejecutivo socialista. De ahí que todos hayan salido en tromba a pedir explicaciones al Gobierno.
PUBLICIDAD Y este nerviosismo es lo que trata de aprovechar el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien lleva días amagando con impulsar una moción de censura “instrumental” a sabiendas de que no salen las cuentas. El mensaje del líder de la oposición trata de llamar a la puerta del Partido Nacionalista Vasco y Junts per Catalunya, dos partidos que han mostrado su hartazgo por el elevado número de casos judiciales abiertos y los reiterados incumplimientos de los compromisos de legislatura, que el Gobierno aplaza por la dificultad de sumar mayorías.