Marcelo Bielsa cerró su participación en la Copa del Mundo con una deuda pendiente con la prensa. El entrenador argentino, que dirigió a la selección uruguaya en el torneo, usó su última conferencia de prensa para reconocer que su reacción ante los medios tras la eliminación de Uruguay no estuvo a la altura.

El rosarino explicó el contexto: las empresas que adquieren los derechos televisivos del Mundial exigen un número determinado de notas en momentos que, según él, no son los más propicios. "Manejan el tiempo de la angustia como si fuera el mismo de la felicidad", dijo, describiendo cómo esa presión lo hizo perder la calma cuando las preguntas demoraban.

"Estaba sobrepasado por el dolor", reconoció el técnico, quien cerró con una frase directa: "no fui todo lo educado que hubiera correspondido". El incidente ocurrió después de la derrota de Uruguay ante España en Guadalajara, ciudad mexicana sede del Mundial 2026.

Las disculpas llegaron al cierre de la conferencia, en lo que fue su última aparición como entrenador de la celeste. Uruguay quedó fuera del torneo tras esa caída ante los españoles.