El partido entre Independiente Medellín y Boyacá Chicó, disputado el miércoles por la Liga I 2026, generó controversia tras una decisión arbitral respaldada por VAR. La jugada polémica ocurrió cuando Santiago Mera fue señalado en posición adelantada, pese a que en la misma acción el delantero fue derribado por el portero Eder Chaux dentro del área, lo que habría significado un penalti para el equipo visitante.
En redes sociales, la cuenta VAR Central advirtió que el sistema del VAR presentó fallas técnicas y no fue posible trazar las líneas habituales para determinar el fuera de juego. “¿Fuera de juego a ojo?
Al parecer el VAR tuvo problemas con el software y no pudo traquear el campo ni trazar líneas. Había un posible penal a favor de Chicó y el árbitro Jairo Mayorga tuvo que ir a ver y dijo que veía offside.
Yo lo veo habilitado”, expresó la cuenta en X. Eduardo Pimentel, principal accionista de Boyacá Chicó, criticó la situación en su cuenta de X: “No se deben centrar en investigar qué hacen los clubes para poder controlar las apuestas, se deben es concentrar en investigar y sancionar ejemplarmente a los actores directos que cambian los resultados del fútbol descaradamente”, publicó.
Pimentel enfatizó que es la séptima ocasión en la que su equipo se siente perjudicado por decisiones arbitrales y cuestionó el sistema: “Solo por el hecho de ser uno de los pocos equipos cumplidores del Fair Play financiero, no tener hinchada, patrocinios y no poder tener unas grandes nóminas, lo que se refleja directamente en malos resultados; no quiere decir que puedan venir a hacer lo que quieran con nosotros, es ya la séptima vez que descaradamente se hacen los pendejos el VAR y el árbitro, nos agarraron de comodín, qué tal”. Actualmente, Boyacá Chicó ocupa el penúltimo lugar en la tabla del descenso, con 0,873 de promedio, solo por encima de Jaguares (0,823).