La Corte de Apelaciones de Santiago ordenó a Gendarmería habilitar acceso restringido a internet para el interno Marcelo Moya, condenado por pornografía infantil y abuso sexual, luego que el interno obtuviera puntaje nacional en la PAES 2025 y solicitara estudiar Ingeniería desde la cárcel mediante modalidad online. El interno cumple una condena de 12 años de prisión por almacenamiento y producción de material de explotación sexual infantil, además de abuso sexual contra una menor de 14 años.

Actualmente permanece recluido y, según antecedentes revelados por Biobío Chile, su pena finalizaría el 28 de octubre de 2029. La historia de Marcelo Moya comenzó a tomar notoriedad en 2014, cuando autoridades alemanas emitieron una alerta internacional tras detectar descargas de material de explotación sexual infantil desde una dirección IP ubicada en Chile.

Interpol rastreó el origen de la conexión y la investigación condujo hasta el domicilio de su padre. Al llegar al lugar, Moya reconoció los hechos y colaboró con la policía entregando notebooks, teléfonos y discos duros que contenían archivos vinculados a la investigación.

Posteriormente fue formalizado y condenado por los delitos relacionados con explotación sexual infantil y abuso contra una menor. Mientras cumple condena, el recluso decidió retomar sus estudios y durante este año rindió la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), donde obtuvo puntaje nacional, de acuerdo con documentación del DEMRE citada por el mencionado medio.

Tras conocer sus resultados, manifestó su intención de estudiar Ingeniería en modalidad online y solicitó formalmente a Gendarmería autorización para utilizar un computador con acceso limitado a internet, exclusivamente destinado a plataformas educativas. Sin embargo, la institución rechazó inicialmente la petición argumentando problemas técnicos y de infraestructura.