El Banco Central se prepara para impulsar una nueva etapa en el desarrollo de los pagos instantáneos en Chile, con una agenda que contempla ajustes regulatorios para fortalecer la interoperabilidad y ampliar el uso de transferencias electrónicas en comercios. El desafío surge en un escenario donde el país ya se encuentra entre los líderes regionales en digitalización de pagos, con un promedio de 374 transacciones digitales anuales por persona mayor de 15 años y donde cerca del 74% del consumo de los hogares se realiza mediante tarjetas.
Sin embargo, pese a que Chile cuenta con infraestructura para transferencias interbancarias inmediatas desde hace casi dos décadas, estas siguen siendo utilizadas principalmente para transferencias entre personas y no como un mecanismo de pago masivo en comercios. “El desafío no es tecnológico, sino de experiencia.
Chile ya dispone de la infraestructura necesaria para realizar pagos inmediatos, pero al momento de comprar las personas siguen percibiendo el pago con tarjeta como una opción más natural y sencilla. La adopción de transferencias en comercios dependerá de eliminar fricciones y simplificar el proceso para el usuario”, explicaó al respecto Jorge Oteíza, Gerente de Ventas de Kuvasz Solutions, experto en pagos digitales.
El desafío de la industria para potenciar el pago con transferencia Para la industria, el siguiente paso estará marcado por la capacidad de conectar a bancos, fintech y comercios bajo estándares comunes que permitan una experiencia fluida y segura. En ese contexto, la interoperabilidad aparece como uno de los principales desafíos.
“Hoy existen avances importantes, pero aún persisten modelos que funcionan en silos. El objetivo es que comercios y usuarios puedan interactuar con distintos actores financieros de manera transparente, utilizando mecanismos comunes como alias, códigos QR interoperables y procesos de autenticación consistentes”, señaló Oteíza.