El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, presentó este jueves en Talca los ejes centrales de su gestión durante la primera Cuenta Pública Participativa del ministerio. El acto se realizó en la Universidad Autónoma de Talca, con la presencia de subsecretarios, parlamentarios de la región y autoridades locales.

La agenda que trazó Rabat se estructura en cinco pilares: gobernanza judicial, reinserción social, protección de derechos humanos, acceso efectivo a la justicia y probidad institucional. El mensaje de fondo fue que la inversión en reinserción no es contraria a la seguridad pública, sino parte de ella.

El punto central de la cuenta fue el Plan Maestro de Infraestructura Penitenciaria. El nuevo Centro Penitenciario de Talca, con capacidad para 2.320 personas, avanza en su implementación progresiva. Para 2027, el ministerio prevé iniciar la construcción del recinto de Copiapó, mientras que el Centro de Calama ya está en proceso de licitación. Los tres proyectos apuntan a reducir la sobrepoblación histórica del sistema carcelario chileno.

En paralelo, el ministerio trabaja en la creación de dos nuevas instituciones. El futuro Servicio de Reinserción Social de Adultos reemplazará el modelo actual de administración penitenciaria, con foco en reducir la reincidencia delictual. El Servicio de Acceso a la Justicia y Defensoría de las Víctimas apunta a cerrar la brecha entre la ciudadanía y el sistema judicial, especialmente para quienes no pueden costear asesoría legal privada.

Rabat también mencionó reformas legislativas pendientes: cambios al sistema de nombramientos judiciales, reforma procesal civil y modernización del régimen de corporaciones y fundaciones. Además, confirmó que el ministerio continúa desarrollando sistemas de inhibición de señales en cárceles, una medida para cortar las comunicaciones que permiten coordinar actividades delictuales desde los recintos penitenciarios.