Aunque los tres beneficios de la Reforma Previsional que comenzaron en enero mejoran automáticamente las pensiones, Alfredo Cruz & Cía. advierte que la mayoría de los cotizantes desconoce cómo integrarlos estratégicamente con APV, seguros y decisiones de jubilación, reduciendo el impacto patrimonial potencial Desde enero 2026 entraron en vigencia tres beneficios fundamentales de la Reforma Previsional que transforman el sistema de pensiones chileno: el Beneficio por Años Cotizados (0,1 UF por año con tope 2,5 UF para hombres con 20 o más años y mujeres con 10 o más años cotizados), la Compensación por Diferencias de Expectativa de Vida para mujeres 65+ años (mínimo 0,25 UF mensual), y el aumento gradual de la PGU a $250.000 (desde septiembre 2026 para mayores 75 años).
Sin embargo, Alfredo Cruz & Cía. advierte que es importante que los cotizantes puedan comprender cómo estos beneficios se articulan con su ahorro previsional obligatorio, APV, seguros de invalidez, y estrategia de jubilación, generando decisiones descoordinadas que reducen el impacto patrimonial acumulado.
La Reforma no reemplaza la planificación individual: la potencia cuando se integra estratégicamente con las decisiones de ahorro, protección e inversión que cada persona debe tomar para maximizar su patrimonio previsional. La consultora previsional de Alfredo Cruz & Cia, Bernardita Infante, explica que existen beneficios directos e indirectos dentro de esta reforma.
Los beneficios directos son los que mejoran directamente las pensiones de manera automática como el beneficio por años cotizados y la compensación por Diferencias de Expectativa de vida, los cuales se pagan a partir de los 65 años desde enero pasado. En cuanto a los beneficios indirectos se encuentra el pago de cotizaciones previsionales para las personas que están recibiendo seguro de cesantía con cargo al Fondo de Cesantía Solidario.
“La gente en general no tiene conocimiento absoluto sobre el sistema previsional. Se ha hecho un buen trabajo en informar los beneficios que tiene esta reforma (…) hay muchas personas que están cobrando sus beneficios previsionales, pero falta información en cómo sacarle mejor partido al sistema”, recalca Bernardita Infante.