En el podcast "El Diario de un CEO", grabado el 25 de junio, el presentador Steven Bartlett le preguntó a Jeremy Grantham si veía al Bitcoin desapareciendo por completo. La respuesta fue directa: "en un futuro lejano, sí, ciertamente llegará a cero. Pero podría tomar mucho tiempo". Grantham es cofundador de GMO, una firma de gestión de inversiones con sede en Boston, y uno de los pocos estrategas que anticipó tanto la burbuja de las puntocom de finales de los 90 como la crisis financiera global de 2008.

La opinión no se quedó ahí. Grantham agregó que nunca ha tenido criptomonedas, que no recomendaría a nadie comprarlas, y que las considera "una pieza innecesaria de tonterías" que en la práctica solo "facilita que los criminales muevan dinero para no ser vistos". Son palabras fuertes para un activo que, hace apenas unos meses, lideraba las carteras de inversión institucional a nivel global.

El mundo cripto reaccionó. Michaël van de Poppe, analista especializado en criptomonedas, calificó las declaraciones como "estúpidas" y dijo que le resulta frustrante que un inversionista al que considera brillante pueda sonar "ridículo" al hablar de Bitcoin sin entender sus fundamentos. Para el analista, muchos grandes nombres de las finanzas tradicionales siguen sin comprender el propósito real de la tecnología.

El cruce llega en un momento complicado para el mercado digital. Bitcoin cotiza cerca de los 58.000 dólares, habiendo perdido más de la mitad de su valor desde los máximos que registró a fines de 2025. La caída responde a una combinación de factores: inflación que no cede en Estados Unidos y tasas de interés que la Reserva Federal, el banco central estadounidense, mantiene altas para combatirla. Ese escenario desplaza a los inversionistas hacia activos más seguros y aleja el capital de las criptomonedas.

La trayectoria de Grantham le da un peso particular a sus palabras. Advirtió sobre la burbuja de las puntocom cuando pocos lo tomaban en serio, y luego sobre la crisis de 2008 con la misma anticipación. Si esta vez acierta, el mercado cripto enfrenta un horizonte muy distinto al que sus defensores proyectan. Los números son claros: en menos de seis meses, Bitcoin pasó de marcar máximos históricos a perder más de la mitad de su valor.