Cuando Alfonso Díaz habla del proyecto que ha ocupado el último año y medio de su vida, no usa el verbo "trabajar". Dice que está contento. El cofundador y director ejecutivo de Antenna, fundación chilena con once años dedicados a acercar el arte a las personas, está a punto de ver nacer la iniciativa más grande de su trayectoria: el Santiago Festival de las Artes, SAFA.

El festival se realizará entre el 6 y el 11 de octubre, de manera gratuita, y recorrerá 10 comunas de la capital. Serán 150 lugares abiertos al público: espacios consagrados como el Museo Nacional de Bellas Artes, el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) o el Museo Chileno de Arte Precolombino, pero también rincones que la ciudad ignora, como la ex fábrica de Caffarena en el Barrio Yungay, donde hoy trabajan 18 artistas. Un festival que quiere hacer visible lo que siempre estuvo ahí.

La idea nació de una tensión que Díaz conoce bien: las artes visuales son, en Chile, la última opción de consumo cultural. Antes que asomarse a una galería, la mayoría prefiere el cine, la música o el teatro. Frente a ese diagnóstico, Antenna no se resignó a la queja. "Lo primero entonces es construir una audiencia", dice Díaz, y a eso apunta el SAFA.

Antenna lleva once años construyendo ese camino. La fundación tiene hoy una comunidad de más de 300 socios que se reúnen semanalmente con artistas para entender sus obras desde adentro. Impulsó Murales para Chile, iniciativa que lleva artistas a colegios vulnerables, y el Premio PAM, reconocimiento dirigido a artistas mujeres mayores de 60 años. El festival es la forma en que esa experiencia de base escala hacia la ciudad completa.

Los referentes del SAFA vienen de fuera. Díaz menciona la Semana del Arte en Ciudad de México, que visitó en varias oportunidades, y el London Design Festival, encuentro anual de diseño en la capital británica que conoció al inicio de las dos décadas que lleva como gestor cultural. Dos modelos que demuestran que una ciudad puede apropiarse de su escena artística a escala masiva sin cobrar entrada.

Para guiar a los visitantes por ese mapa de 150 espacios, el festival capacitará a más de 100 mediadores culturales entre estudiantes de Arte de la Pontificia Universidad Católica. Ya están siendo formados.